El Jardín de los Secretos

Penny Ritscher (2012), El jardí dels secrets. Barcelona, Associació de Mestres Rosa Sensat [2a part i 2a part (afegit)].

FICHA TÉCNICA

  • Autor: Penny Ritsher
  • Año de publicación: 2003
  • Libro: El jardí dels secrets. Organitzar i viure els espais exteriors a les escoles.
  • Editorial: Revista Infància

DATOS DE LA AUTORA

Penny Ritscher (Nueva York, 1941) Maestra diplomada en la Brown University (EUA), y especializada en Pedagogía de la Música y del Movimiento en el Instituto Orff de Salzburgo. Ejerció de maestra en Roma y París (1965-1972) y desde 1973 vive en Italia donde trabaja en el campo educativo con niños y adultos. Actualmente es asesora pedagógica de los servicios educativos para la primera infancia. Además, escribe regularmente para la revista Kinder sobre temas educativos relacionados con la etapa de infantil.

Destacan las siguientes publicaciones en español y catalán:

–  El jardín de los secretos. Organizar y vivir los espacios exteriores en las escuelas (2003).

– Vivir la escuela (2007).

REFLEXIÓN

Penny Ritscher intenta transmitir las posibilidades que puede ofrecer un jardin para su desarrollo motriz, emocional, sensorial, emotivo… Describe minuciosamente el jardin como un verdadero taller de inteligencias . Por lo general los dos artículos recogen apartados cortos extraídos del libro de Penny Ritsher “El jardín de los secretos. Organizar y vivir los espacios exteriores en las escuelas” donde se exponen una serie situaciones reales de niños en el jardín que ayuda a contextualizar las ideas expuestas.

Este escrito trata de organizar de manera educativa los diferentes elementos que componen el jardín escolar: las plantas, los balancines, los columpios, los bancos, el agua… Además, vincula estos elementos con sensaciones, emociones y aprendizajes que seguidamente reelaboraré y reflexionaré.

  • El tiempo de las plantas

Los niños pueden vivenciar el tiempo que va ligado al crecimiento de las plantas: tiempo continuo, progresivo y paciente que no se detiene. Es un tiempo que requiere de muchos adjetivos: un tiempo silencioso, un tiempo cíclico, un tiempo misterioso. Es un tiempo que puede llegar a transmitir al pequeño la necesidad del silencio, de la espera, de la incertidumbre. Además, es una gran forma para que los pequeños entiendan el ciclo vital de las plantas y de la vida en general. En mi opinión, todas las escuelas deberían de contar con plantas en sus aulas sin hablar de la importancia que tiene el poder disfrutar de un huerto escolar. Trabajando con elementos tan primarios y vitales como la comida, el agua, la tierra y el sol, el huerto escolar nos proporciona el soporte idóneo para que se materialice el espíritu creador del niño y la niña de forma tangible.

  • Movimientos emocionantes

Todos los aparatos (columpios, toboganes, balancines…) forman parte de cualquier jardín de infancia y dan lugar a movimientos emocionantes producidos por los niños (saltan, escalan, se tiran…) que producen una gran cantidad de beneficios a nivel motriz, emocional y cognitivo. No hay que olvidar que estos movimientos juegan con los principios de la física: la gravedad, la fuerza centrífuga, el ritmo… Por otro lado, pienso que todas estas acciones sin control conllevan a un cierto riesgo (que el niño se caiga o se haga daño) pero gracias a esa dosis de peligro o de incertidumbre el niño asume su papel en el mundo y aprende mediante decisiones y así, comprende sus límites y sus posibilidades con su entorno más próximo y tangible.

  • La fantasía

A los dos años el niño adquiere la capacidad de ficción (transforma o piensa que un tobogán puede ser un hipopótamo). En este apartado se habla de la abstracción de la fantasía a través de elementos que componen los jardines de infancia como puede ser un tobogán con forma de jirafa. Pues “se obstaculiza la fantasía, cuando se atribuye a un objeto neutro” (pág.75). Es mejor que los aparatos no estén animados ya que el tobogán con forma de jirafa ya solo podrá ser una jirafa ya no podrá ser una escalera, un barco, una pista de patinaje… Es importante dejar al niño ser un niño y valorar sus capacidades imaginativas y creativas. Ellos mismos pueden imaginar y asociar todo un mundo de posibilidades a un elemento neutro ya que el juego simbólico juega un papel fundamental en las primeras etapas de la educación infantil.

  • Los bancos

Se debe dar un enfoque de tranquilidad en los jardines ya que se entiende como un lugar de desfogo y de libertad por parte de los pequeños y también se necesita de este mobiliario para ofrecer a los pequeños un espacio de paz. Además, es importante entender que en los jardines los niños gastan una cantidad considerable de energía lo cual conlleva a la necesidad de un momento de tranquilidad para poder respirar y recuperar energías. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el niño puede utilizar este elemento y darle otras funciones que le daría un adulto: tumbarse para mirar las nubes, jugar a tomar el té…

  • El agua

Siempre he pensado que el agua debería de tener un espacio privilegiado en los patios de las aulas. Tiene tantas posibilidades y tantos descubrimientos por ofrecer a los pequeños que es un elemento que les fascina. En verano podemos poner una piscina con agua para que los pequeños experimenten con ella. Si no hace calor el agua sigue ofreciendo diversas posibilidades: pesar recipientes con agua, regar las plantas, ver que elementos flotan y cuales no…

  • La arena

La arena es un elemento que les encanta a los pequeños por su textura, porque es moldeable, porque pueden crear con ella una infinidad de representaciones creativas (recoger la arena, crear objetos, moldear, hacer bolas, realizar construcciones…).

En mi opinión, tanto el agua como la arena son elementos que estimulan los sentidos, fomentan el crecimiento y el desarrollo y ayudan a la coordinación motora de los niños. Jugar con el agua y la arena es una buena oportunidad para que los niños estén en contacto con la naturaleza. Es una buena ocasión para que los padres recalquen la importancia del uso del agua para trabajar la arena y darle forma, para regar las plantas, y para limpiarse las manos después del juego. Realmente, no hace falta que los colegios gocen de un espacio natural o de algún parque natural cercano simplemente les podemos ofrecer a los niños elementos naturales y que puedan experimentar los beneficios de los mismos.

Para acabar, quiero hablar del taller de arena que realizamos mi grupo y yo porque me sentí muy satisfecha y me gustaría poder llevarlo a cabo con niños pequeños.  Cuando realizamos la arena cinética para ofrecer en el taller una visión artística de la arena y manipulable me di cuenta (gracias a todos los textos y todo lo vivido en estos años universitarios) que debíamos vincular el elemento con el alumnado. Es decir, que la arena pudiera vincularse emocionalmente con el alumnado otorgándole paz y tranquilidad y transportándolo al medio natural mediante la historia del bosque y de la playa que inventé. Por ello, considero que los elementos naturales son imprescindibles en las aulas ya sea por sus posibilidades de acción y pensamiento, su bajo coste y su valor emocional ya que conlleva a un aprendizaje completo y a un vínculo con la naturaleza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s